jueves, 17 de septiembre de 2009

La ética y el estudiante

“En términos legales, un hombre es culpable
Cuando viola los derechos del otro.
En ética lo es solo con que piense hacerlo.”
Emanuel Kant

Hoy en día resulta complicado hablar de ética, pero no de ética como una ciencia o simplemente una palabra, sino de ética como acción, lo cual resulta aun más difícil de comprender, pues, en una sociedad como en la que vivimos actualmente, esta palabra carece de significado en cuestión de acciones.
Según Raúl Gutiérrez Sáenz, en su libro “introducción a la Ética” define a ésta como la Ciencia que estudia la bondad o la maldad de los actos humanos[1]en dicha definición nos basaremos en el presente trabajo, claro dejando de lado la palabra “ciencia”, pues no es tanto lo que nos interesa.
Es cierto que desde pequeño, el individuo, expresado como persona, está expuesto a varios factores que lo hacen una persona influenciada por estos y además inmerso en una serie de valores morales que afectan a la personalidad del ser humano, sin embargo, a lo largo de su vida va experimentando cosas que lo hacen analizar o concretar esta conducta que desde temprana edad fue construyendo.
El estudiante por ejemplo, una persona que en teoría debe ser crítico, responsable, honesto, respetuoso por mencionar algunas características ¿Porqué actúa de manera contraria? quizá por que tantos años de estudio, de relacionarse con otros entes iguales o diferentes a él, no ha podido diferenciar entre lo bueno y lo malo que generalmente la sociedad lo considera así y cuales son las acciones características de esta conducta. Es complicado, sin embargo, creo que existen diversos factores que pueden influenciarlo, entre ellos la educación, que viene desde en ámbito familiar. Una buena educación puede generar un buen individuo, en particular a un estudiante, que esté consiente de las buenas o malas acciones y no sea una persona más en un salón de clases, al contrario, que se forme un verdadero estudiante con las características antes señaladas, y el salón de clases no sea el cuarto de concreto más bien el grupo de individuos que en él habita, formando así personas con una verdadera ética y ésta no sea solo un concepto, sino más que una acción.
Laura Avila, FES-Aragón-UNAM
[1] Raúl Gutiérrez Sáenz, introducción a la Ética, edit. Esfinge, Edo. Mexico,2006, pág. 15